Emasa y el distrito de Churriana han acordado con vecinos y comerciantes abrir calles según avancen los trabajos, habilitar un paso peatonal y facilitar la carga y descarga durante las obras contra inundaciones en la avenida de San Javier.
El Ayuntamiento de Málaga, a través de la Empresa Municipal de Aguas (Emasa) y el distrito de Churriana, ha adoptado varias medidas para mejorar el paso peatonal y el tráfico rodado en las calles afectadas por las obras de separación de redes que se ejecutan en la avenida de San Javier.
Los trabajos, con un presupuesto de 1,6 millones de euros, se desarrollan actualmente en el tramo de la avenida comprendido entre las calles Luis de Narváez, San Huberto y Lomita, que permanecen abiertas al tráfico. En cambio, se ha cerrado el paso en las calles perpendiculares de sentido único que desembocan en San Javier: Calamón, Cabo de Gata, Sedella, Árbol Blanco, Quebracho, Los Hornillos, Decano Hurtado y Quintana.
Medidas acordadas con vecinos y comerciantes
Según informa Emasa, las medidas se han consensuado con vecinos y comerciantes, con quienes se mantuvieron encuentros la semana anterior a la publicación de esta información. Se ha acordado abrir al tráfico las calles perpendiculares conforme avancen las obras en dirección norte.
Además, se ha habilitado un paso peatonal intermedio dentro de la zona de trabajo, a la altura de la calle Árbol Blanco, y se ha reubicado el vallado para despejar el acerado. También se está facilitando el acceso a los comercios para la carga y descarga, bajo supervisión de responsables de la obra, y se instalará cartelería en las calles cercanas sin obras por las que sea necesario el paso de vehículos de mercancías.
En qué consisten los trabajos
Las obras, que comenzaron en enero, tienen un presupuesto de 1.678.583 euros y un plazo de ejecución estimado de doce meses. Su objetivo es eliminar los riesgos de inundación en este entorno y en el de la calle Soto de Langa. Está a cargo de ellas la UTE Martín Casillas-Vialterra.
Los trabajos incluyen la construcción de un nuevo colector de aguas pluviales de 1.097 metros que discurrirá por la avenida San Javier y las calles Torremolinos y Enrique Van Dulken, al que se irán incorporando las calles transversales, hasta conectar con el colector de pluviales existente en la calle Rigoberta Menchú. También se implementará un sistema separativo de redes en las calles adyacentes mediante nuevos colectores en Jilguero y San Huberto, y se recuperará ese sistema en Doctor Ramón Acosta, Calamón y Gálica con un nuevo colector en la calle Maestro Flecán y la reordenación de sumideros.
Ampliación del plazo en la calle San Nicolás
Por otra parte, Emasa ha aprobado ampliar hasta el 21 de diciembre el plazo de las obras de separación de redes que se ejecutan desde mayo en la calle San Nicolás, en la barriada de la Malagueta, aunque el contrato adjudicado a Guamar, por 670.314,64 euros (IVA incluido), preveía un plazo de cuatro meses.
Según indica Emasa, durante los trabajos han aparecido servicios afectados no previstos que han provocado retrasos, como el descargo eléctrico de una línea de media tensión, que paralizó las obras durante casi tres semanas. También ha sido necesario adaptar la planificación para permitir el acceso a los garajes de la calle.
La actuación en San Nicolás contempla la renovación de la red mediante colectores de aguas pluviales de 310 metros y nuevos colectores de aguas residuales de 335 metros, que incluyen la sustitución de un tramo de la calle Topete. Con ello se busca corregir las acumulaciones de agua de lluvia que se registran en la confluencia de las calles San Nicolás y Vélez Málaga por la falta de capacidad de la red unitaria existente.